jueves, 24 de enero de 2008
sábado, 19 de enero de 2008
Bobby Fischer
La mente prodigiosa de Fischer (entre 181 y 184 puntos, cuando se considera superdotado a partir de 130) alzó al hombre a la cumbre en 1972, cuando derrotó a Boris Spassky en una serie legendaria de partidas (12,5 a 8,5 con victoria del ruso en las dos primeras) que acabaron con un dominio soviético de 24 años y le convertían en el primer campeón estadounidense. El desorden y la locura frente al método. El comunismo de la URSS frente al capitalismo yanqui. Richard Nixon contra Leonidas Breznev. CIA ante KGB... En síntesis, la Guerra Fría jugada sobre un tablero ajedrezado. Fischer pasaba a la categoría de leyenda, de excéntrico héroe nacional; de judío ejemplar que no jugaba en Sabbath para respetar el día de descanso.
Sin embargo, esa misma mente que trabajaba incansable en un pequeño tablero que trasportaba a todas partes, le nubló la visión. De repente, en 1975, renunció a defender su título y desapareció. Se hizo carne de nuevo en 1992 para desafiar a la Administración USA al disputar una revancha en Yugoslavia con Spassky (con tres millones de dólares en una cuenta de Suiza como condición). Sobre el país balcánico, sacudido por los procesos de independencia de Eslovenia y Croacia, pesaba el embargo internacional. Fischer no hizo caso a las advertencias y fue condenado por "traición". Podía enfrentarse a diez años de cárcel. Y volvió a esfumarse.
Sus pistas llevan a habitaciones de Hungría, de Japón y de Filipinas con una orden de busca y captura detrás. En 1991 salieron a la luz unas declaraciones suyas que encendían la llama contra EE.UU. y el pueblo judío. Fischer se cobraba factura y pasaba de héroe a villano. "Los crímenes perpetrados por los judíos y EE.UU. en Japón (bomba atómica), Irak y Palestina han hecho que donde las den las tomen", declaró con la imagen del atentado del 11-S en las Torres Gemelas aún reciente. Lamentable comentario, sin duda. Su país, en 1998, decidió subastar todos sus bienes personales en Pasadena (California). Quería borrar al prófugo de su historia.
El 13 de julio de 2004, un eficaz funcionario nipón chequeó el pasaporte de Fischer cuando este intentaba viajar a Filipinas. Se comprobó que era un prófugo y se le internó en un centro de Ushiku. Una situación que duró hasta el 27 de abril de 2005, cuando el agradecido gobierno islandés le otorgó un pasaporte que evitaba la prisión en EE.UU. El desaliñado Fischer retornaba a Reikiavik llamando "criminal" a Bush, "bastardo" a Koizumi, proclamando que "si jugara, sería el mejor", acusando a Kasparov y Karpov de "amañar" sus partidas y buscando consuelo en la soledad y en su pequeño tablero portátil. Hasta el jueves, cuando se extinguió su genio.
miércoles, 16 de enero de 2008
Negro
lunes, 14 de enero de 2008
No fue un meteorito, fueron los mosquitos
viernes, 4 de enero de 2008
Metanfetamina
lunes, 19 de noviembre de 2007
García y Rodríguez en EE.UU.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
domingo, 11 de noviembre de 2007
Los problemas crecen
Fue un auténtico ídolo adolescente. Su papel del rebelde y simpático Mike Seaver cautivó durante años a la audiencia. No obstante, tras numerosas temporadas, su carrera no acabó de despegar en absoluto ya que aunque hizo películas para televisión, éstas pasaron sin demasiado éxito. Hace unos años volvió a rodar dos nuevos largometrajes para televisión que siguen la historia de los Seaver tras "Los problemas crecen", tituladas "The Growing Pains Movie" (2000) y "Growing Pains: Return of the Seavers" (2004). En lo personal continúa casado con la actriz Chelsea Noble y son padres de seis hijos. Practica la religión cristiana evangélica y durante el tiempo libre que le deja su profesión, colabora en un programa de doctrina bíblica llamado "The Way of the Master", vamos lo que se conoce más comúnmente como Telepredicador.
Carol, era la hermana empollona y traumatizada de Mike. El papel no le dio todas las alegrías que se podrían esperar de él a priori. Sufrió anorexia nerviosa y no participó en algunos capítulos de la última temporada por encontrarse ingresada. Le costó un tiempo superar sus problemas, pero al terminar la serie y ya recuperada, participó en varias películas para la televisión. En el año 2004 se casó con Roby Marshall y ambos son padres de tres hijos llamados Sage, Bailey y Aiden. En lo profesional sigue centrada en dramas para la pequeña pantalla.

Pudimos verle crecer en la serie pasando de ser un niño gracioso a un adolescente, llamémosle conflictivo, y tras finalizar ésta participó en algunos programas infantiles. Más tarde estudió en la Universidad de California Sur, en la que sólo permaneció durante un año. Luego se apuntó a una escuela culinaria con la intención de crear su propia empresa de catering. Sin embargo, decidió volver a la actuación y participó en las dos películas de la serie con la que se hizo famoso.
En fin, una serie con un entorno familiar en el que se creaban situaciones de lo más grotescas entre los personajes de la familia y otros también entrañables como Boner, el vecino que aparecía en multitud de capítulos. En la séptima temporada se incluyeron dos personajes más. Una nueva hija para la familia Chrissy Seaver (Ashley Johnson) y Luke Brower, interpretado por un jovencísimo y desconocido Leonardo di Caprio.








