El envejecimiento de la población y el creciente número de jubilados en toda Europa supone un problema en muchos sentidos, pero parece ser que no en todos. Así lo ven en un burdel de Colonia en el que han decidido ofrecer un 50 por ciento de descuento a los jubilados que acudan por la tarde. No todo iba a ser malo en eso de hacerse mayor. Como dicen en su publicidad: “la vida empieza a los 66”.
Si eres mayor de 66 años y vives o estás de paso en Colonia, el Pascha ofrece tarifas reducidas en sus sesiones sexuales de sobremesa. Justo ahora que se está legislando sobre la obligatoriedad de la siesta. Eso sí: deben presentarse pruebas de la edad de los clientes; no valen prejubilados: “los clientes deben mostrar alguna prueba de su edad”, explica un portavoz del establecimiento. Suponemos que no vale exhibir las canas y las arrugas con orgullo. “Una sesión normal cuesta 50 euros... y ahora nosotros pagamos la mitad de esa tarifa para nuestros visitantes más veteranos”.
No crean que se trata de una medida de generosidad para hacer más soportable la jubilación a esos señores que echan de menos su trabajo o que no les van las manualidades. El portavoz explica: “no ganamos mucho dinero, pero estamos ampliando nuestro rango de edad”.
La campaña fue testada con reducciones un día por semana entre el mediodía y las cinco de la tarde: “ha habido mucha demanda y la gente ha sacado verdadero provecho a la oferta. Los mayores son más activos de lo que se piensa”.

