viernes, 23 de enero de 2009

Los buscadores de la eterna juventud

La mayoría de seres humanos anhelan una juventud y una salud eternas. Aunque la misma inmortalidad está fuera de todo alcance, muchos aceptarían con satisfacción un objetivo más próximo, pero menos elusivo: vivir algunas décadas o siglos más que la duración habitual de la vida de los humanos.
Con la esperanza de prolongar sus propias vidas, los alquimistas medievales destilaron elixires de la inmortalidad, pociones que supuestamente consiguieron que algunos sobrevivieran durante cientos de años. Algunos adeptos chinos del mismo período confiaron en parte en alimentos mágicos, como los melocotones. Acaudalados buscadores de una mayor longevidad de todas las épocas han pretendido posponer la vejez mediante variados tratamientos cuasi-médicos, incluyendo la transfusión de sangre joven, con resultados desalentadores.
Algunos científicos han impulsado nuevas e igualmente diversas propuestas para obtener décadas de vida activa suplementarias. Algunos gerontólogos, por ejemplo, argumentan que las temperaturas corporales más bajas y un aporte reducido de alimentos podrían algún día extender la vida del hombre hasta 140, o incluso 200 años. Algunos informáticos visionarios han propuesto una especie de vida eterna mecanizada, en la que las mentes humanas serían transferidas, intactas, a una memoria computerizada permanente. Mientras tanto, en los márgenes de la comunidad científica, otros están consiguiendo una inmortalidad real. Los partidarios de la llamada suspensión criónica ya han conservado cuerpos humanos a -195ºC, con la esperanza de que sus "pacientes" helados puedan ser reanimados dentro de algunos siglos. Para entonces, creen, la tecnología médica puede haber pospuesto de forma indefinida la muerte de los seres humanos.

lunes, 19 de enero de 2009

De los presidentes estadounidenses

Nueve presidentes de los Estados Unidos de América no asistieron a la Escuela Superior, fueron: George Washington; Andrew Jackson; Martin Van Buren; Zachary Taylor; Millard Fillmore; Abraham Lincoln; Andrew Jackson; Grover Cleveland; y Harry S. Truman. El vigésimo octavo, Woodrow Wilson, ha sido hasta la fecha el único médico que ha accedido a la Presidencia.
William Mc Kinley (1843/1901), Diputado del Congreso por el Partido Republicano (1877/1881), intervino en todos los grandes debates. En 1891 y 1893 fue Gobernador de Ohio, y en 1897 accedió a la Presidencia. Durante su mandato tuvo lugar la injusta guerra contra España y la anexión de Hawai. Reelegido en 1900, fue asesinado por un anarquista. Autor de un libro de 'Discursos y Mensajes', escrito entre 1893 y 1901. Y ya que estamos, cuando se conoció en la Casa Blanca la derrota de la escuadra española del almirante Montojo ante la imponente flota de George Dewey (1 de mayo de 1898), en Cavite (Isla de Luzón, Filipinas), Mc Kinley tuvo que buscar estas Islas -cuya superficie es de 300.000 km cuadrados-, llegando a admitir públicamente que: "No habría podido decir dónde estaban esas condenadas islas ni con 3.000 kilómetros de aproximación".
A ver qué ineptitudes nos depara Obama... ¡Suerte!

viernes, 2 de enero de 2009

Mujeres y drogas

Los estudios clínicos hechos tanto con humanos como en animales, demuestran que las mujeres son más vulnerables a todas las drogas, no sólo porque los daños crónicos que les causan son más severos, o por el hecho de que estas sustancias les sienten peor, sino porque además las hembras necesitan menos exposición para hacerse adictas a los estimulantes.
Las mujeres son biológicamente más propensas a hacerse adictas a las drogas, y aunque los estudios de prevalencia reflejen, paradójicamente, que los hombres son mayores consumidores, numerosas investigaciones contestan que ellas corren, además, más riesgo de recaer tras un periodo de abstinencia. Desde el punto de vista biológico hombres y mujeres son diferentes, y por ello es lógico que los efectos que las drogas producen en nuestro sistema nervioso central sean también diferentes, y a ello, habría que sumar, el factor sociocultural que anima al consumo.
El principal sistema neurobiológico que responde ante las drogas es el sistema dopaminérgico, que se comporta de forma desigual según el sexo. Además, las hormonas gonadales parecen ejercer un efecto modulador sobre los sistemas que median en la conducta del consumo de drogas, en especial la progesterona y el estradiol. Esta última tiene una relación indirecta en la liberación de la dopamina, el neurotransmisor que provoca el efecto reforzante de las drogas, y que es mayor en las mujeres. Es decir, las hembras se acuerdan más del placer que les provoca estas sustancias, debido a que su nivel de dopamina es mayor que en los machos, un circuito con el que están relacionados todos los estímulos placenteros: comer, beber, practicar el sexo, lo que causa problemas en el tratamiento de las adicciones.
Las encuestas de distintos organismos oficiales apuntan que la edad del primer contacto con estas sustancias se sitúa en la adolescencia, entre los 13 y los 15 años, periodo en el que el consumo de tabaco, alcohol o cannabis es similar entre ambos sexos -incluso el porcentaje de mujeres consumidoras es más alto-, aunque luego el porcentaje entre los varones es claramente superior.