sábado, 4 de octubre de 2008

El Sol: esa esfera imperfecta

Científicos de Estados Unidos han descubierto que el Sol no es una esfera perfecta, a partir de los datos obtenidos por el telecopio espacial 'Rhessi' de la NASA. Así, el astro solar ha desarrollado durante años de actividad lo que los expertos han definido como "una delgada piel de melón" que aumenta significativamente su oblicuidad: el radio ecuatorial del Sol es ligeramente más grande que su radio polar debido a la presión que ejerce la atmósfera en el norte y el sur de este cuerpo (presión atmosférica). Esta forma también podría deberse a una mayor actividad magnética en la llamada cromosfera, que es una delgada capa de la atmósfera solar que se calienta a un nivel anómalo.
"El Sol es el mayor y más liso objeto del sistema solar, perfecto en unos niveles del 0,001% debido a su fuerte gravedad, por lo que no es tarea fácil medir su forma exacta". Para ello, un equipo de científicos ha llevado a cabo el trabajo analizando los datos del Reuven Ramaty High-Energy Solar Specstroscopic ('Rhessi'), un telescopio espacial de rayos X y gamma lanzando en 2002 para estudiar las llamaradas solares.
Aunque 'Rhessi' nunca estuvo pensado para medir la redondez del Sol, "era ideal para este propósito porque toma unas 1.000 fotografías del Sol diariamente", comenta la NASA. Todas ellas pueden compararse entre sí y con datos transmitidos por otras sondas espaciales. La lente observa el disco solar a través de una estrecha rendija y gira a una gran velocidad (de 15 revoluciones por minuto). Esto y la eficacia del telescopio a la hora de contrastar los datos ha permitido a los investigadores trazar la forma del objeto con "un margen de error menor que en cualquier otro estudio", se asegura desde la agencia espacial.
Estos resultados tienen implicaciones que van mucho más allá de la física solar y de las teorías de la gravedad. Los nuevos datos sugieren también que el núcleo del Sol (del cual no se sabe mucho hasta la fecha) no puede tener un movimiento de rotación mucho más rápido que el movimiento de rotación de su superficie, lo que replantea muchas de las teorías que se conocían hasta ahora. Esto significa también que la llamada oblicuidad del Sol es demasiado pequeña para cambiar la órbita del planeta Mercurio fuera de los límites de la Teoría General de la Relatividad de Einstein.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy interesante.