martes, 24 de junio de 2008

Denison´s road

Considerada la ruta más peligrosa del planeta, se trata de una carretera hecha sobre lagos helados en un ochenta y cinco por ciento de su extensión, con una anchura equivalente a la que tendría una autopista de ocho carriles, producto del arduo trabajo de gigantescas máquinas quitanieves, y que se encuentra localizada entre Tibbitt y Contwoyto (Canadá), facilitando el acceso a dos de las minas más grandes del mundo: Ekati y Diavik, descubiertas en 1991, y con unas previsiones de producción de más de 170 millones de quilates de diamantes en menos de dos décadas. (Para un funcionamiento normal, las minas necesitan trescientas mil toneladas de combustible, explosivos, acero y hormigón cada año.)

Denison´s road
Solo transitable en los meses más duros del invierno, cuando las islas que albergan las minas quedan temporalmente conectadas con tierra, anualmente los camiones realizan una media de cinco mil viajes por esta carretera helada de más de quinientos kilómetros cargados con un peso que puede llegar a alcanzar las setenta toneladas. (Finalizada la temporada y llegado el verano, todo alrededor de la mina volverá a ser agua, quedando ésta convertida en una isla perdida en mitad de la nada hasta el invierno siguiente en que de nuevo empezarán a trabajar en la construcción de esta increíble carretera en la que hasta cuando hay sol parece que el mismo esté helado.)

Denison´s road
En los últimos años el grosor del hielo ha disminuido tanto producto del calentamiento global, que son ya varios los conductores que han fallecido en el hundimiento de sus vehículos. Y es que la carretera supone un auténtico desafío tanto desde el punto de vista de la ingeniería como del de la conducción. Los camioneros que transitan por ella son consagrados profesionales del volante que se juegan la vida en cada trayecto, siendo conscientes de que en caso de toparse con una grieta en su camino, sólo dispondrán de unos pocos segundos para abandonar el vehículo antes de ser engullidos por las heladas aguas y morir.

Denison´s roadLa aventura de tan magno viaje supone más de quince horas de conducción sin apenas ninguna posibilidad de detenerse. La tensión es constante. El hielo parece un ente con vida propia. Cuando el grosor del mismo es inferior a los tres pies, éste desprende un sonido al paso de los transportes como si se rompiese el vidrio de una ventana. Todo normal.
Denison´s roadAlgunos de los lagos de hielo tienen varios centenares de kilómetros, que se deben atravesar a una velocidad no superior a los 50 km/h, hay tramos en que bastante menos. En su avance, el peso del camión provoca una ola bajo la carretera, de modo que una velocidad más grande podría provocar que la ola alcanzase una fuerza descomunal y hacer que la superficie se partiera en trocitos. Es por ello que cada tramo de carretera es comprobado y vigilado meticulosamente por los ingenieros para que nada quede al azar. Todo estudiado al milímetro, varios helicópteros provistos de radares de penetración del suelo recorren la zona para determinar el espesor del hielo. Cuando es seguro pasar, entran en acción las grandes quitanieves despejando el camino y se da inicio a tan épico viaje en el que los conductores tienen un dicho que uno no puede escuchar sin que un escalofrío te recorra el cuerpo: "Cuanto más conoces el hielo, más lo temes".
Minas
Minas(Si te fascinó tanto la historia que te quedaste con ganas de saber todavía más, he aquí la fuente en inglés.)

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