viernes, 2 de enero de 2009

Mujeres y drogas

Los estudios clínicos hechos tanto con humanos como en animales, demuestran que las mujeres son más vulnerables a todas las drogas, no sólo porque los daños crónicos que les causan son más severos, o por el hecho de que estas sustancias les sienten peor, sino porque además las hembras necesitan menos exposición para hacerse adictas a los estimulantes.
Las mujeres son biológicamente más propensas a hacerse adictas a las drogas, y aunque los estudios de prevalencia reflejen, paradójicamente, que los hombres son mayores consumidores, numerosas investigaciones contestan que ellas corren, además, más riesgo de recaer tras un periodo de abstinencia. Desde el punto de vista biológico hombres y mujeres son diferentes, y por ello es lógico que los efectos que las drogas producen en nuestro sistema nervioso central sean también diferentes, y a ello, habría que sumar, el factor sociocultural que anima al consumo.
El principal sistema neurobiológico que responde ante las drogas es el sistema dopaminérgico, que se comporta de forma desigual según el sexo. Además, las hormonas gonadales parecen ejercer un efecto modulador sobre los sistemas que median en la conducta del consumo de drogas, en especial la progesterona y el estradiol. Esta última tiene una relación indirecta en la liberación de la dopamina, el neurotransmisor que provoca el efecto reforzante de las drogas, y que es mayor en las mujeres. Es decir, las hembras se acuerdan más del placer que les provoca estas sustancias, debido a que su nivel de dopamina es mayor que en los machos, un circuito con el que están relacionados todos los estímulos placenteros: comer, beber, practicar el sexo, lo que causa problemas en el tratamiento de las adicciones.
Las encuestas de distintos organismos oficiales apuntan que la edad del primer contacto con estas sustancias se sitúa en la adolescencia, entre los 13 y los 15 años, periodo en el que el consumo de tabaco, alcohol o cannabis es similar entre ambos sexos -incluso el porcentaje de mujeres consumidoras es más alto-, aunque luego el porcentaje entre los varones es claramente superior.

No hay comentarios: