Lo cierto es que no se puede negar que acojona lo suyo. Verdaderamente se gana el sueldo. Habrá que ver después de este número cómo le queda la piel y si recupera la posición o se queda fláccida de por vida porque muchas veces repitiendo esto y pienso que es más que probable que deje de necesitar las pinzas para aparecer ante la gente horripilantemente horrible.
miércoles 16 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada